He parafraseado, para empezar este post, a Pafraseando a Will Ostedt, chair del grupo de trabajo de comunicación B2C de Worldcom y vicepresidente de la agencia The Pollack PR Marketing Group en Los Ángeles (US).
Entonces, ¿cómo llegar a ellos? Parece un tema complejo. El punto clave está en generar contenidos de calidad, como hemos insistido anteriormente. ¿Dónde está el problema? El usuario percibe mucho ruido. Demasiada información. “Leer noticias al instante para olvidar inmediatamente” sería la filosofía del usuario medio de Internet. Además, la publicidad, en general, carece de credibilidad, por eso, con el crecimiento de las Redes Sociales, tenemos la oportunidad de generar engagement entre nuestra marca y nuestros usuarios, o clientes potenciales.
El término engagement es comúnmente utilizado en el ámbito de relaciones laborales. Se identifica con el esfuerzo voluntario por parte de los trabajadores de una empresa por tener un compromiso organizacional o una implicación laboral alta con la empresa.
En el ámbito del Marketing, el término engagement implica que la Marca aspira a ser mucho más que la identidad de marca. La marca busca crear algo mucho más completo que un producto, ha de buscar experiencias para el usuario. El reto está en buscar experiencias para los consumidores más que un producto o un servicio.
Para ello tenemos que ver el Marketing como una conversación, y fomentarla mediante la creación de contenidos de entretenimiento en los que la marca pase a formar parte indispensable de los mismos.
El poder está en el consumidor
Antiguamente el poder estaba en las productoras. Las productoras eran las encargadas en hacer llegar un mensaje al cliente. Unidireccional, el cliente no participaba. Además, la empresa no debía ni tenía porqué estar haciendo algo grande. Una empresa mediocre podría, repitiendo una y otra vez su mensaje, llegar al usuario y crear una imagen de marca; esto es una perversión del sistema. No es lógico.
Hoy en día el poder ha ido volviendo al consumidor, volverá al consumidor y podría decir más: el poder está en el consumidor. El consumidor puede criticar, puede decir lo que piensa. Teniendo una buena EXPERIENCIA, el usuario lo compartirá en su twitter, lo recomendará a sus amigos en facebook, subirá sus fotos a flickr y hasta es posible que envie un video a Youtube para que lo vean sus amigos. Esto es proveer una conversación. En el caso contrario… ocurre lo mismo, una mala experiencia para el usuario significará generar una mala conversación.
Las redes sociales están devolviendo el poder de decisión al consumidor.
Mencinando al famoso Risto Mejide: “En la era de las redes sociales, el packaging del producto es el contenido”
¡Pues eso! A producir buenos contenidos y grandes experiencias de usario.
Ezio Dugarte
Técnico Analista